ENTREVISTA | Entrevistamos a Carlota Medrano, estudiante de fisioterapia que está realizando sus prácticas en una asociación de equinoterapia en la provincia de Valladolid.

¿Qué es para ti la equinoterapia?
La equinoterapia, para mí, consiste en ayudar a las personas con discapacidades, ya sean físicas o psicológicas, a que tengan una vida mejor a través del contacto con los caballos. Es una técnica que ayuda a que puedan desarrollar sus capacidades motoras, la conducta, su relación con los demás, entre otras muchas cosas.
En un sentido general, ¿a qué os dedicáis?
Nuestro trabajo consiste principalmente en ayudar a los niños con discapacidades a que mejorar sus condiciones de vida utilizando los caballos y el entorno en el que viven. Entre los profesionales que están trabajando aquí se encuentra logopedas, psicólogos y fisioterapeutas, entre los que me incluyo. Decidí hacer las prácticas en esta asociación, porque me parece un tema muy bonito e interesante que se intente mejorar la vida de los más pequeños a través de las terapias con caballos. Además, ves cómo van progresando día a día y la felicidad que les provoca estar en contacto con estos animales, a ellos y a sus padres por supuesto. No debemos olvidar que nos tenemos que preocupar mucho por ellos y cuidarlos, y esta asociación eso nunca les faltará.
¿Desde cuándo lleváis realizando este tipo de terapias?
La asociación comenzó en el 2015 con la iniciativa de cinco amigos que querían aportar su granito de arena a la sociedad. Tenían dos pasiones: los niños y la naturaleza y decidieron juntarlas y así nació este equipo de equinoterapia. En mi caso, solo llevo un mes de prácticas. Espero que después de acabarlas podemos trabajar aquí o sino en otro sitio relacionado con este tema.
¿En qué ayuda la equinoterapia a niños?
Entre los beneficios que encontramos están los físicos y los psicológicos. Respecto a los primeros, observamos que proporcionan una mayor coordinación, aumento de la fuerza, el equilibrio o la resistencia. En cuanto a los psicológicos, los niños consiguen incrementar la seguridad en sí mismos, la concentración o favorecen su comunicación con los demás.
¿Van dirigidas las terapias a todo tipo de discapacidades? ¿Cuáles tratáis en concreto?
En nuestro caso nos centramos en tres tipos de terapias. La primera se centra en la rehabilitación física solamente destinada a personas que no tiene capacidad suficiente para poder montar solos a caballo. La segunda es terapéutica enfocada a pacientes con autonomía suficiente, en este caso ayuda además a que perfeccionen su técnica. Por último, la terapia se dirige a las emociones y comportamientos del niño para que pueda aumentar el afecto, las relaciones personales, la memoria, entre otras capacidades.
¿Deben ir los niños acompañados de algún pariente para realizar las actividades?
Los niños no deben ir acompañados de algún pariente a la hora de hacer las terapias porque siempre tendrán a un profesional a su lado. Sin embargo, en ocasiones es necesario que vayan con ellos ya sea porque son tímidos y les cuesta irse con otras personas o porque el trabajador quiera enseñarle cómo progresan sus hijos.
¿Cuánto tiempo duran las terapias y cuántas veces por semana se realizan?
Las terapias normalmente suelen durar entre una hora y media o dos horas. En cambio, esto puede variar debido a que a cada niño se le hace un estudio, se atienden sus necesidades y en base a ello se establece un patrón de terapia. Cada niño es un mundo.
¿Tienen pensado incluir alguna terapia nueva en un futuro?
De momento, según me han comentado, no tienen pensado incluir ninguna terapia, pero nunca se sabe. El proyecto que si que quieren llevar a cabo es crear nuevas asociaciones que estarán repartidas por diferentes municipios de Castilla y León. Lo quieren es hacer llegar este tipo de terapia a más gente.
¿Qué les diría a los padres para que llevaran a sus hijos a estas terapias?
Recomiendo 100% a los padres que lleven a sus hijos a probar este tipo de terapias porque verán grandes beneficios en sus hijos. Observarán como los niños mejorar sus capacidades motoras, su forma de relacionarse con más pequeños y que su autoestima y confianza en sí mismos aumentará. Además, podrán ver que sus hijos disfrutan pasando tiempo con los caballos, su entorno y con otros niños.
